Nayra Mujer Psicóloga | MAL-TRATO (hijo del Mal-Amor) VS AUTOCUIDADO (hijo del Buen-Amor)
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MAL-TRATO (hijo del Mal-Amor) VS AUTOCUIDADO (hijo del Buen-Amor)

Para romper el silencio y poder dar el paso a una nueva vida es imprescindible “la toma de conciencia” de estar sufriendo Violencia machista.

El post de hoy, 25N, #diainternacionalcontralaviolenciamachista, va dirigido a aquellas  violencias más sutiles que generando confusión, infravaloración y culpa, nos anclan a relaciones tremendamente destructivas.

Maltrato vs autocuidado“El Mal-trato es un hijo al que mira orgulloso su padre, el Mal-amor”

Si yo he sido mal-amad@ en mi infancia me será muy difícil detectar el mal-trato en mis relaciones. Probablemente lo asociaré con “el lenguaje del amor” de mi casa y muy probablemente también, pensaré  que ese trato es el que merezco.

Así desde mis heridas y carencias me quedaré obnubilad@ con la segunda parte  “amor” y obviaré la primera “mal”.

Y en nombre del mal llamado “amor” (cuando en realidad es “necesidad/dependencia”)  intentaré desesperadamente proveerme de atención externa, aunque sea negativa (insultos, gritos, agresiones).

Lo que me resultará insostenible será no obtener atención de ningún tipo.

El verdadero drama es que no me han enseñado a sentirme valios@ y por tanto a proveerme de mis propias caricias ni a aceptar “las buenas” provenientes de otras personas.

El discurso de autoengaño desde aquí podría tener dos variantes:

  • “Bueno me trata mal pero me quiere”: “No lo sabe hacer mejor”. “No ha tenido una vida fácil”. “Está pasando una mala racha”, “Tengo que estar agradecida de que esté conmigo, yo también tengo mis defectos”.
  • “Bueno me trata mal pero le amo”: “Ya pasará”. “¿Acaso puedo conseguir algo mejor?”, “Esto que tenemos es importante. Si tengo paciencia mi amor le cambiará”.

Yo soy bastante cautelosa a la hora de cuestionar u opinar sobre asuntos tan sumamente delicados y complejos como son los hilos que nos mantienen unid@s a una relación de pareja, siempre que los signos de violencia en todas sus múltiples variantes no sean evidentes claro está.

Cada pareja alberga un misterio muy bien guardado. Un pacto tácito que les mantiene unid@s (que no necesariamente felices) y del cual muchas veces ni ell@s mism@s son conscientes.

Los engranajes emocionales de los corazones rotos son inescrutables y aunque:

  • Todas las relaciones tienen sus crisis,necesarias para seguir creciendo.
  • Todas las personas albergamos una sombra que dificulta en ocasiones el que la relación fluya.
  • Y toda relación sana es incompleta aunque no por ello tiene que resultar insatisfactoria.

Es importante tener algunas nociones claras para identificar si estamos habitando en una relación basada en el mal-amor que terminará por dinamitar nuestra salud física, emocional, espiritual y mental y que de ser así, esta no se quede perpétuamente enmascarada en la justificación evitativa “Bueno, esto se trata solo de una mala racha”.

Si crees que en tu relación de pareja no hay signos claros de mal-trato y aún así sientes desencanto hacia la relación, tu autoestima por los suelos, miedo a la hora de expresar tus éxitos o satisfacciones y/o culpa por casi cualquier conducta o decisión personal por cómo pueda reaccionar tu pareja…mira a ver si la siguiente exposición de dinámicas relacionales te puede ayudar a aclararte y tomar conciencia

Mal amor en la pareja: aplicable a la relación en la que la tónica general es que un@ de sus miembros o l@s d@s, se coloque en las siguientes actitudes frente a su pareja:

  • “Yo estoy bien si tu estás mal” y “Yo estoy mal si tu estás bien”, tienen sus matices pero se parecen en el mecanismo de defensa tóxico de la persona que los manifiesta. Este bien podría ser algo así como: “Me inseguriza que crezcas”, “Me tranquiliza que estés débil”.
  • “Yo estoy mal si tu estás mal”. Puede parecer inocua y hasta romántica, pues para nadie es agradable ver sufrir a su pareja. Quizá no genere un vínculo tan nocivo como las dos anteriores pero si te paras a pensar en qué necesita alguien de su pareja cuando está atravesando una mala racha, no es precisamente que la otra persona se contagie de tu estado de ánimo e invisibilice su sufrimiento. A veces tras un “Yo estoy mal si tu estás mal”, hay un chantaje encubierto y culpógeno “No tienes derecho a estar mal porque a mí me hundes”.

“El Autocuidado es el hijo al que mira orgulloso su papá el Buen Amor”

Buen amor en la pareja: aplicable a aquel vínculo en el que cada un@ de sus miembros se relaciona emocionalmente desde los siguientes presupuestos con su pareja “Yo estoy bien cuando tu estás bien” (no “sólo si”, pero sí “siempre que”) y “Yo te apoyo y me afecta si tu estás mal”.

Así que aquí te dejo esta escueta y, para mí, muy útil hoja de ruta en mis terapias.Estate atent@ a las reacciones de tu pareja en este intento.

Si le resultan amenazantes y aumenta la hostilidad te estará dando mucha información sobre las dinámicas disfuncionales que sostienen vuestro vínculo y el miedo atroz que le da romperlas.

Si por el contrario tu pareja se muestra receptiva y autocrítica, y podéis generar cambios reales y satisfactorios para amb@s, estos serán prometedores indicadores de la calidad afectiva de vuestra relación y podréis sembrar las semillas de vuestro Buen Amor entre las que no debe faltar: el respeto mútuo, un equilibrio sanamente inestable y una mirada recíproca de admiración entre dos criaturas que se saben bellamente imperfectas y se aman de esta misma manera.

Y representando en tiernas imágenes este concepto del Buen Amor, os dejo este trabajo de la deliciosa artista coreana Puuung.

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